A por una vida sana
Una alimentación equilibrada y hacer ejercicio físico, aunque sea moderado, mejoran nuestra salud y calidad de vida.
Si sigues nuestros consejos, verás que, con sólo un poco de voluntad por tu parte, sin dedicar mucho tiempo, vas a mejorar tu alimentación y vas a llevar una vida más saludable.
¿Se te ocurre algo más?
Decálogo ITZZI para una vida sana
- Si comes con frecuencia fuera de casa, no recurras a conservas y precocinados, ya que son problemáticos para el valor nutritivo de nuestras comidas. Si por alguna razón te ves obligado a comer así, procura tomar ensaladas y verduras en la cena.
- Nunca comas por gula o más allá de tus necesidades. Es recomendable comer cinco veces al día, pero en cantidad moderada. Rechaza las grandes comilonas.
- Las frutas y hortalizas son los mejores aliados de una dieta saludable. Según recomiendan médicos y nutricionistas en una campaña internacional (
http://www.5aldia.com), se deben tomar al menos cinco piezas diarias. Tómalas como tentempié a media mañana y también como merienda. Incluye una o dos piezas en las comidas principales.
- Aunque no tengas mucho tiempo para comer, debes tratar de masticar completamente los alimentos. Favorecerás el tránsito intestinal y la digestión. Si no tienes la costumbre de masticar correctamente, al principio deberás prestar atención, pero en unos cuantos días lo harás inconscientemente, apuntándote un tanto para tu salud con un esfuerzo mínimo.
- Sustituye el consumo de carne por el de pescado. No comas carne más de un par de veces por semana. Por su bajo contenido en colesterol y buen aporte de grasas insaturadas (imprescindibles para la salud), deberías incluir el pescado en tu dieta diaria.
- Evita siempre los alimentos fritos o cocinados con mucho aceite, por el aporte calórico extra que aportan. Pásate a los alimentos a la plancha, al vapor, cocidos, al horno, etc. Combina con diferentes de tipos de hierbas y especias. La variedad es lo bastante amplia para que no te aburras.
- Si tienes un trabajo sedentario, es importante que practiques algún tipo de actividad física. Si nunca encuentras el tiempo para apuntarte a un gimnasio, intenta realizar tus desplazamientos a pie o en bicicleta, evita las escaleras mecánicas, dedica unos minutos diarios a hacer estiramientos, etc. Media hora de caminata diaria a buen ritmo hará por tu salud más de lo que te crees.
- Para que la actividad física moderada produzca resultados es necesaria continuidad y perseverancia. En caso contrario, los beneficios se pierden y hay que obtenerlos nuevamente. Puedes repartir el tiempo total del que dispongas en sesiones de, al menos, diez o quince minutos. No es tan importante la intensidad del ejercicio, sino el hecho de que el cuerpo se mueva y queme calorías.
- Deja el tabaco y evita el consumo de alcohol, aunque, si sigues una dieta saludable como la mediterránea, está demostrado que una copita de buen vino en las comidas tiene efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular.
- Si tienes la ocasión, está demostrado que una siesta de 10 a 20 minutos incide positivamente sobre la salud, ayuda a disminuir el estrés y aumenta el rendimiento durante la tarde.