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Los consejos de mamá

Hay cosas que no se explican en la universidad y tú no te atreves a preguntar en el súper. Son cosas sencillas, como todo, pero que si no sabes te convierten en un cero a la izquierda en la cocina.

Antes de telefonear a tu madre, echa un vistazo aquí y, si ya la has llamado, cuéntanos ese truquillo que te ha hecho quedar como un profesional en losconsejosdemama@itzzi.net. Envíanos su nombre y, aunque no vayamos a hacerle el monumento que seguramente se merece, seguro que a ella le hace mucha ilusión ver su nombre en esta sección. Dale esa alegría.

Las alcachofas no son negras

El buen café es negro, pero las alcachofas, a no ser que las prepares a la brasa, no deberían tener ese color.

Para evitar que al pelar alcachofas se te ennegrezca el exterior, frótalas por fuera con un limón, justo después de haber sacado las primeras hojas, las que protegen el corazón. El ácido cítrico del limón hace de antioxidante, y tus alcachofas tendrán al servirlas el mismo color que recién peladas. Buen provecho.

(Gracias a la madre de Andreu Ballesteros)

No te pelees con los ajos

¿No te decía tu madre que las cosas no se arreglan peleando? Si cada vez que pelas ajos te peleas con ellos, deberías usar uno de estos trucos.

Si piensas usarlos de un día para otro, separa los dientes de ajo y déjalos toda la noche en remojo con agua templada. La piel se reblandecerá y prácticamente se pelarán solos.

Si, por el contrario, estás improvisando en la cocina y necesitas pelarlos en el acto, usa un cuchillo de hoja ancha u otro utensilio plano y sólido para darles un golpe seco sobre la tabla de cortar o el mármol. Una vez rotos los ajos, la piel se separa de ellos con suma facilidad. Pruébalo y cuéntaselo a tu madre.

(Gracias a la madre de Miqui Hermosilla)

Las gambas más frescas

Sábado tarde. Después de una merecida siesta, te has metido en la cocina porque mañana vienen tus suegros a comer y no quieres pasarte la mañana del domingo cocinando. Si necesitas que unas gambas o langostinos te duren en perfecto estado el máximo tiempo posible, debes evitar que estén en contacto con hielo y que el agua que van soltando esté en contacto con el marisco y se vaya estancando.

El mejor sistema para conservarlas es dejarlas en un escurridor grande, lejos del hielo. Si lo haces así, mañana tus gambas estarán tan frescas como hoy. Ricas, ricas.

(Gracias a la madre de Xavi Balaguer)

Pan recién hecho en el microondas

Esta noche no te apetece cocinar y te apañas con un bocadillo de atún, cebolla, pimiento morrón y olivas negras. Pero, vaya, te has olvidado de pasar por la panadería al volver a casa.

No desesperes. Como eres una persona previsora, seguramente tendrás algún trozo de pan en el congelador, y tu microondas está aquí para ayudarte. En cinco minutos puedes tener el pan como recién horneado si tomas la precaución de meterlo en el microondas cubierto con una servilleta o un trozo de papel de cocina, cosa que impedirá que se evapore un exceso de humedad, y así el pan de tu bocadillo quedará tierno y jugoso. Para chuparse los dedos.

(Gracias a la madre de Jordi Antonijuan)

No montes un show montando claras

Seguro que a tu madre no le gustaría verte sufrir así mientras intentas montar las claras de huevo a punto de nieve sin conseguirlo del todo.

Ella te diría que eso suele pasar por dos motivos: o por falta de frío, o porque no hemos trabajado suficientemente las claras. Para hacer la cosa más fácil prueba a echar en la mezcla un puñadito de sal. Puedes conseguir el mismo efecto echando unas gotas de limón o de vinagre.

(Gracias a la madre de Jordi Gol)

Reconcíliate con la coliflor

Si eres de los que no comes coliflor para que no se enteren tus vecinos de cuándo lo haces, prueba a someterla a una doble cocción. Te llevara sólo 2 minutos más y conseguirás hacerla más digestiva, y, sobre todo, mas discreta con tus vecinos y mucho más fina de sabor.

Primero echa la verdura en agua hirviendo y espera hasta que el agua vuelva a hervir. Manténla así un minuto y medio o dos y tira toda el agua. Añade agua fría, sal, los condimentos que más te gusten, y hierve hasta tenerla en el punto de cocción deseado. Este sistema es aplicable a todas las verduras de la familia de las coles.

(Gracias a la madre de Gina Sabadell)

Lechugas como recién cogidas del huerto

No hace falta recurrir a tu madre para saber que la lechuga es uno de los ingredientes estrella en cualquier ensalada que se precie. También es uno de los que se estropean más rápido y de los que menos toleran la manipulación en la cocina.

Para disfrutar de todo el sabor de una buena lechuga, deberás lavarla cuidadosamente hoja a hoja con agua tibia, lo cual permite que se despegue toda la tierra adherida y cualquier bichito que viniera de invitado. Para mayor seguridad, una vez lavadas las hojas las puedes dejar en agua fría con unas gotas de vinagre y sal.

Antes de preparar la ensalada escurre y seca bien la lechuga, utiliza las manos para cortarla, ya que el contacto con el metal del cuchillo oxida rápidamente las hojas, y, sobre todo, no la aliñes hasta el momento de servir, ya que el vinagre estropea la lechuga en pocos minutos.

Ya lo sabes, a partir de ahora, las lechugas como recién cogidas del huerto.

(Gracias a la madre de Núria Trigueros)

Una receta dice que corte en juliana. En. ¿qué?

Si aún piensas que Juliana es la Juli , esa amiga de tu madre tan pesada, no te sorprendas cuando en muchas recetas te indiquen que las verduras hay que cortarlas "en juliana". Básicamente esto quiere decir que hay que cortarlas en tiras o bastoncitos muy finos.

Si la verdura es una pieza grande, primero se corta en rebanadas y luego en finas tiras, de 4 a 5 cm de largo y de 1 a 3 mm de grosor. En el caso de verduras planas (pimiento, apio, etc.), se hace un corte sesgado, en diagonal a la pieza, poniendo cuidado en obtener tiras bien finas.

Casi cualquier verdura se presta al corte en juliana. Pero también lo hacen varios tipos de carne e incluso algún pescado, como el salmón. Olvídate de las amigas de tu madre y, venga, ponte manos a la obra ya.

(Gracias a la madre de Berta Carbonell)